Aunque el estiaje será menos seco, en el primer cuatrimestre del año en el estado predominarán condiciones propicias para el surgimiento y propagación de incendios forestales, advirtió ayer la jefa de Meteorología del Organismo de Cuenca Frontera Sur (OCFS), Yendi Álvarez Chacón.
Dijo que para ese periodo el pronóstico es que las precipitaciones en Chiapas sean normales, de acuerdo con la proyección de “El Niño”, uno de los fenómenos que son determinantes para el régimen pluvial de la entidad, cuya previsión de aquí hasta verano es que tenga un comportamiento “neutro”.
No obstante, con o sí “El Niño” de manera histórica en la primera parte de 2019 las lluvias en la entidad son escasas y por ende las temperaturas son altas, además, aún ingresarán 20 frentes fríos, sistemas que provocan, entre otras cosas, un aumento en la velocidad del viento.
Para que haya una quema deben presentarse varios factores, entre ellos, humedad menor a 30 por ciento, valores térmicos superiores a 30 grados centígrados y viento con una velocidad por arriba de 30 kilómetros por hora. Por ello, las circunstancias serán favorables para las deflagraciones, aseguró.
La funcionaria de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó que hasta el momento en enero cayeron menos precipitaciones de las esperadas en el estado, excepto en la Costa.
Asimismo, las temperaturas máximas y mínimas estuvieron dentro del rango de la temporada invernal, con picos de 39 grados en la Costa y 37 grados en el Centro.
Además, derivado del déficit de lluvias de 25 por ciento del ejercicio anterior, la sequía está focalizada en regiones como el noreste.
En el resto del primer semestre las precipitaciones estarán dentro del parámetro. Los valores térmicos estarán uno o dos grados por arriba del promedio. El Centro y el Sur registrarán más probabilidad de presentar igniciones, pues en esas zonas en ese lapso caen pocas lluvias y prevalecen altas temperaturas, destacó.
La Comisión Nacional Forestal (Conafor) informó que el año pasado Chiapas reportó 54 incendios forestales, 97 más en comparación con 2018. Los siniestros dañaron 31 mil 197 hectáreas, a la postre el octavo territorio más afectado del país. Representa un alza de 165 por ciento respecto al ejercicio anterior.
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